16.02.2017

Mi pasión por el color

Mi pasión por el color empezó desde que era niña. Nací en Ecuador, un país lleno de contrastes, rodeada de montañas imponentes, enamorada de la selva majestuosa y agradecida por la gran diversidad de fauna y flora.

Con nostalgia recuerdo cuando íbamos con mi mamá a los mercados artesanales donde los indigenas vendían sus coloridos telares. A mi madre que en ese época era diseñadora de modas, le gustaba experimentar con las telas artesanales, creaba diseños extravagántes con telas indigenas muy coloridas. Mis abuelos tenían una fabrica de pantalones, ahí yo jugaba con hilos, telas, botones. Crecí rodeada de texturas y colores, esa influencia me acompaño toda mi niñez y adolescencia.


Mi afición por el color hizo que me interesara por el fauvismo que descubrí en la escuela de diseño. Este grupo de „fauves“ (salvajes) liderado por Henri Matisse, André Derain y Maurice de Vlaminck removió los cimientos del arte de su tiempo, se caracterizaban por el tratamiento provocativo del color y su libertad de expresión. Matisse era mi ídolo!

En la escuela de diseño mis trabajos se caracterizaban por la fuerza del color que tenían, muchas veces fueron criticados o interpretados como exagerados, pero con el tiempo asumí el color y lo convertí en mi mas valiosa herramienta. Amo los colores y eso se refleja en mi trabajo.

Al llegar a Suiza el color fue mi mejor compañero en el proceso de adaptación. Llegué un mes de Noviembre, la época mas fea y gris de Suiza. Vivíamos en un pueblito cerca de las montañas, pero ni siquiera el verde de las montañas yo veía, todo era blanco y gris. Me sentía triste, apagada y con frío.

Pero lo bueno de estar en Europa es que estas en pleno centro del Arte. Decidí que para aliviar el frío tenía que hacer algo que me abrigara el alma: empecé a viajar y visitar museos en otros países. Entre a un curso de ilustración y empecé a trabajar como diseñadora gráfica en Berna, esto me sirvió mucho para practicar mi alemán haciendo lo que mas me gusta. En esa época descubrí a Niki de Saint Phalle otra de mis artistas favoritas. Niki de Saint Phalle se caracteriza por su obras monumentales y coloridas además fue una de las primeras artistas feministas.


Comencé a renovar mi entorno, saque mi paleta de colores y creé una orgía de color en mi casa, pinte las paredes, pinte las macetas, las sillas, la mesa. Pinte cuadros con flores de muchos colores, pinte todo! Y así, logre crear un espacio alegre para vivir feliz y acogida en medio del invierno. Descubrí que el color tiene la capacidad de transformar espacios, objetos pero sobre todo personas y esto es lo que mas me apasiona del color!

Y como dijo Henri Matisse „El color debe ser pensado, soñado, imaginado. La función principal del color debe ser, servir de expresión tanto como sea posible"


Illustration by Tania Brügger Marquez



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